¿Qué hago si no quiero trabajar? ¿Es normal? Descubre que hacer

que hacer si no quiero trabajar

No quiero trabajar, es justo lo que estuve pensando todo el día antes de escribir este post. Mientras este pensamiento rondaba mi mente hice todo lo que puede para evitar tener que sentarme en el computador a terminar mis objetivos diarios.

Por lo que es importante que sepas que es totalmente normal tener un día en el que sientes que tu productividad está por el suelo.

Lo fundamental es que puedas tener la capacidad de controlar estas situaciones. Para hacerlo te recomiendo seguir los siguientes consejos:

Analiza si estás trabajando en el lugar indicado

Desde mi punto de vista hay dos motivos principales para no querer trabajar. El primero es por el hecho natural de no tener ganas de hacerlo y querer un día de descanso, el segundo por no estar haciendo lo que te gusta.

Amar tu trabajo no tiene porque ser decisivo para querer trabajar o no. Lo que si es importante, es sentirte a gusto en tus actividades laborales. Si bien es cierto que no es fácil encontrar el trabajo ideal, por lo menos deberías sentirte cómodo en tu trabajo actual.

La solución para poder entrar en un ambiente favorable está en hacerte las siguientes preguntas: ¿Realmente necesito este trabajo? Si la respuesta es no, entonces deberías plantearte esta otra pregunta ¿Con mis habilidades puedo estar haciendo mejores cosas? Si la respuesta es si, entonces no es esperes más, capacítate en tus dones y empieza a trabajar en lo que te gusta.

Después de todo, la vida es muy corta y nada ni nadie tiene porqué hacer que dediques horas en algo que no te apasiona.

Programa tus días

Descubrí que muchas de las veces que pensaba, no quiero trabajar hoy, lo hacia porque realmente no tenía clara la programación de mi día.

Para que tus días cobren mayor sentido te recomiendo que programes todas tus actividades con tiempo de anticipación. Si tomamos el ejemplo de las rutinas de las personas más influyentes, notaremos que la mayoría programan sus jornadas con al menos 1 día de anticipación.

También pasa que al programar nuestras actividades dejamos lo más complicado para el final. Esto lógicamente hará que tus ánimos se desplomen, porque tus proyectos más grandes siempre estarán ahí agobiándote.

Así que si quieres mantener una buena programación solo debes solucionar tus mayores problemas al inicio y dejar lo fácil para el final.

Cambia tu actitud

Muchas veces no sentimos ninguna apatía por nuestro trabajos porque los vemos de forma negativa. Es recomendable sentarse a pensar sobre las cosas buenas y malas que tienen nuestros trabajos y enfocarnos en la parte positiva.

También debes preguntarte si hay algo que puedas estar haciendo mal, que hace que no sientas nada positivo por tu trabajo. Si intentas cambiar ese algo negativo las cosas pueden dar un vuelco de 180 grados.

Intenta encontrando las cosas que amas de tu trabajo. Si no hayas ninguna, entonces puedes plantearte agregar cosas nuevas que causen cambios positivos en él.

Evita meterte de cabeza en el trabajo

Muchas veces tratamos de ser eficientes en extremo, queremos que todo quede perfecto y dar lo mejor de nosotros mismos. Esto no esta mal pero si te conviertes en un perfeccionista compulsivo puedes terminar odiando tu trabajo.

Por supuesto, no quiere decir que deberás hacer trabajos de mala calidad. Solo que debes tomar en cuenta que un buen trabajo no tiene porque hacerse en un solo día. Si te tomas tu tiempo para hacer las cosas podrás relajarte más y alivianar tus cargas.

Compénsate a ti mismo haciendo lo que más te gusta

«No quiero trabajar porque mi trabajo es aburrido», muchas veces esta idea pasa por nuestras mentes y en ocasiones esto es así porque nosotros mismos lo queremos.

Que tus días sean aburridos o no dependerá de lo que decidas hacer en cada día. Por esto es recomendable que cuando tengas días difíciles te recompenses con merecidos descansos.

Por ejemplo, si en tu trabajo te encuentras estresado porque tienes proyectos muy difíciles, te recomiendo que te tomes un break e invites a alguien a tomar un café para hablar sobre otros temas.

Así mismo, al finalizar tus jornadas tomate ciertos días para distraerte y dedicar tiempo a hacer eso que te gusta.

Considera cambiarte a la modalidad freelance

Así como la mayoría de las personas yo también tuve que cumplir con estrictos horarios y metas diarias impuestas por mis superiores.

Siempre pensé que estar sentado en una oficina por horas cumpliendo con los proyectos de otras personas no era lo mio. Por esa razón decidí convertirme en un freelancer y debo decirte que esta decisión cambió por completo mi vida.

El propósito de este blog es compartir las experiencias y particularidades del estilo de vida freelance. Si aún no encuentras alguna actividad que puedas desempeñar de forma independiente te recomiendo que leas los siguientes artículos:

1 –  ¿Cómo ganar dinero en internet?

2 – 8 ideas para trabajar desde casa por internet

3 – 4 Claves fundamentales para ser un freelancer exitoso

El momento de cambiar es ahora

Por último, toma en cuenta que tener días pesados es completamente normal. Lo importante es que puedas cambiar progresivamente los aspectos que hacen que no quieras trabajar.

También siempre recomiendo la capacitación como pilar fundamental para dedicar el tiempo en las actividades adecuadas. Lo mencionó porque muchas veces no conocemos los dones que tenemos y una de las formas de saberlo es experimentar capacitándonos en nuevas cosas que nos permitan descubrir nuestros talentos.

¿Te sientes identificado con el pensamiento de «no quiero trabajar hoy»? Por favor comparte con nosotros tu experiencia en la sección de comentarios.

 

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